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Fábrica de especias: Un sueño hecho realidad
Fotos de la fábrica de especias
Cuando las supervivientes regresan a casa, no solo sufren la marginación y el desprecio de la comunidad, también tienen que enfrentarse a la pobreza endémica del país y a un futuro sin salida.
En su pueblo del sur de Nepal, Deepa, Bimala, Kalpana y Rita, vivían marcadas para siempre con las cicatrices de la vida en el burdel de Bombay y, sobre todo, del sida. Pero este grupo de supervivientes tenía un sueño: rasgar el cerco de desesperación que les
rodeaba.

Varias supervivientes trabajando en la Fábrica de especias.
Kalpana está al frente de la Cooperativa de Mujeres que lleva la fábrica.
Soñaban con empezar un proyecto de generación de ingresos: una fábrica de especias. Para ello tenían que comprar un molinillo eléctrico y especias a granel y alquilar un pequeño taller para molerlas y empaquetarlas. Los paquetes los venderían después en el mercado… y ya nadie les volvería a llamar "chicas de Bombay".
¿Pero cómo arrancar el proyecto?
Un pequeño grupo de patrocinadores se ofreció a poner los fondos-semilla y el molinillo eléctrico se compró en enero del 2003. Así nacía el Proyecto
Masala.

La fábrica empezó con la compra de este
molinillo eléctrico en marzo del 2003.
Tu donativo ayudará a que el sueño de estas jóvenes siga haciéndose realidad…
…antes de que sea demasiado tarde.
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